Mantenimiento preventivo y ciberseguridad




El mantenimiento preventivo es un proceso bastante básico pero en muchas ocasiones olvidado, sin embargo, es necesario tomar en cuenta su importancia ya que nos ayudará a mantener nuestros activos en óptimo funcionamiento, disminuir la probabilidad de fallas, prolongar su vida útil e incluso prevenir incidentes de seguridad.

Este tipo de mantenimiento normalmente debe ser programado para ser realizado varias veces en el año.

A nivel de software podemos basarnos en las recomendaciones de los fabricantes y desarrolladores, incluyendo actualización de versiones de aplicaciones, parches de seguridad, sistema operativo, drivers, etc. 

A nivel de hardware, podemos contemplar la limpieza física y revisión de los  discos duros, memoria, cableado y demás componentes necesarios para su adecuado funcionamiento.

Llevar a cabo un mantenimiento preventivo de forma continua, ayudará a las organizaciones a reducir los costos que implicaría que, por ejemplo, los puestos de trabajo fallen e interrumpan la operación durante un largo lapso de tiempo.


Principales ventajas del mantenimiento preventivo:


  • Tiempos de vida útil más largos en nuestros dispositivos
  • Reducción de costos por afectaciones a los dispositivos.
  • Corregir posibles fallos con anticipación.
  • Complementa el inventario de activos.
  • Disminuir las inversiones en compra de activos.


Y en ciberseguridad, ¿porqué es importante el  mantenimiento preventivo?


Sabemos que en materia de ciberseguridad debemos garantizar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de nuestros activos más importantes, por lo tanto, si el mantenimiento preventivo no se realiza, será muy probable que tengamos problemas de disponibilidad de los activos, ¡fallando un punto de la triada!.

También es bien sabido, que los ciberdelincuentes buscan constantemente aprovecharse dispositivos vulnerables, ya sea por que tienen instalado un sistema operativo obsoleto o algún aplicativo que no ha sido actualizado durante mucho tiempo.

Es por eso que tanto en temas de Ciberseguridad, como en las normas internacionales, se pide el mantenimiento constante de los activos.

Adicionalmente, el mantenimiento nos ayudará a detectar posibles fallas de funcionamiento o sistemas obsoletos, que puedan poner en riesgo a nuestra organización de sufrir un ciberataque o incidente de seguridad que afecte a la productividad de la organización.

El tener claro el estado físico y lógico de cada dispositivo de nuestra organización y un plan que nos ayude a saber cuando se debe cambiar, dar de baja o actualizar, aporta un gran valor a nuestro inventario de activos.

¿Cuál es la diferencia entre un mantenimiento preventivo y un correctivo?


El primero se planifica periódicamente para reducir la probabilidad de que un fallo  ocurra, y el segundo se realiza cuando ha fallado el dispositivo, por lo que suele tener un mayor impacto económico al implicar en ocasiones que el dispositivo se encuentre fuera de operación hasta que sea reparado o reemplazado.

El objetivo final de los mantenimientos es optimizar, prevenir y mejorar la productividad de nuestros activos, así como la seguridad de la infraestructura.


¡Te invitamos a escuchar el episodio #40 de nuestro Podcast donde hablamos también sobre este tema!



Publicar un comentario

0 Comentarios